Aunque la tecnología haya avanzado, la comunicación entre motoristas sigue siendo la misma: los gestos. Es cierto que hoy en día podemos disfrutar de intercomunicadores para hablar con el acompañante u otros motoristas que estén realizando la misma ruta, pero los gestos moteros siguen siendo un lenguaje universal demasiado asentado entre los fanáticos de las motos.
Son mucho más que un simple gesto de comunicación, ya forman parte de la identidad, el compañerismo y la cultura de las dos ruedas.
Es un lenguaje tan extendido que incluso quien no monta en moto reconoce muchas de estas señales, porque la gracia es que son tan sencillos, directos y universales que se entiende perfectamente cuál será su siguiente movimiento sin comprometer la seguridad.
El saludo motero: respeto y complicidad sobre el asfalto
Cruzar la mirada con otro motorista en carretera genera, casi de forma automática, una sensación de conexión. Se comparte una misma vulnerabilidad, una forma distinta de entender la conducción y una pasión común. De ahí que el saludo motero sea mucho más que un gesto amable.
El más conocido consiste en realizar la famosa «V» con los dedos y el brazo extendido hacia abajo. No importa la cilindrada, el tipo de moto o si los motoristas se conocen: es una manera silenciosa de desear buena ruta y reconocer al otro como parte del mismo colectivo.
Este gesto resume muy bien el espíritu motero: respeto, unión y carretera compartida.
Gestos moteros más habituales y su significado
Más allá del saludo, existen otras señales que cumplen una función claramente práctica durante la conducción en grupo o en rutas largas. No se trata de memorizar un código complejo, sino de entender lo esencial para anticiparse y reaccionar a tiempo.
Algunos de los gestos más habituales son:
Existen muchos otras señales, y lo más importante a tener en cuenta es que algunas de ellas pueden variar ligeramente según el país o incluso la región de uno mismo, por lo que conviene extremar la atención cuando se rueda fuera. Lo más importante es asegurarse que el grupo conoce y entiende las señales antes de iniciar la ruta para garantizar un viaje seguro.
Mucho más que gestos: identidad y forma de vivir la moto
Dominar el lenguaje de gestos moteros refuerza el sentimiento de pertenencia que solo formando parte de este mundo se puede llegar a entender. Esa manera especial de vivir la moto, donde cada detalle cuenta: desde la conducción, cuidado de la moto y la estética personalizada que cada uno imprime en ella.
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